Jorge Julve

Espacio propio, él y yo

 

STATEMENT

Me interesa el arte como un modo de pensamiento y reflexión, como un diálogo constante entre la realidad y la mente, un generador de preguntas y buscador de respuestas. En un mundo masificado de imágenes, el arte puede ayudarnos a parar y pensar, a contemplar las imágenes con la pausa y el tiempo que éstas requieren. En mi obra actual, reflexiono acerca de las imágenes que habitan en Internet, imágenes que creamos nosotros mismos y hacemos públicas en la Red. Se trata de descontextualizarlas con el dibujo y la pintura, de observar y pensar sobre las nuevas imágenes creadas por dispositivos digitales y web cam, de ver el modo en que mostramos nuestros espacios personales y nuestras situaciones privadas, acercándose a lo íntimo de las personas y construyendo nuevas identidades virtuales.

BIO

Jorge Julve (Alcalà de Xivert, Castelló, 1989). Ha ralizado el Máster en Producción Artística de la  Universitat Politècnica de València. En 2012 Licenciado en Bellas Artes por la Facultat de Belles Arts de la Universitat Politècnica de València. Ha participado en diversas exposicones colectivas y en el Proyecto SELECTA-13 exponiendo su obra en la Galería Cuatro de Valencia.

DESCRIPCIÓN CONCEPTUAL DE LA OBRA

La obra trata de acercarse a la representación física de la enfermedad a partir de la idea del doble. Por una parte la persona física, de pie y pensativo. Detrás sentado y con el rostro desfigurado, se representa a la enfermedad. La idea nace a partir del diálogo y la comunicación entre el artista y el enfermo, llegando a un punto de interés acerca del convivir con la enfermedad (crónica), como si de un doble se tratara. Ambas figuras se representan dentro de un espacio cerrado, el espacio propio donde la persona debe aprender a convivir con el otro (la enfermedad), los dos solos. La figura que está en primer plano, se desfragmenta, representando exteriormente las consecuencias de la dolencia, en especial la zona que va de la cadera al pecho. El individuo está representado erguido e inmóvil, en sus propios pensamientos. La representación de la enfermedad le niega la mirada al enfermo, están juntos pero no compenetrados: es una relación obligada entre ambos, nada más.