Iris Bonora

Dori y su familia

 

STATEMENT

El trabajo de Iris Bonora se desenvuelve en el ámbito del arte público muy interesada en las relaciones sociales y en la constitución de proyectos colaborativos a través de la pintura. A pesar de que la materialización final de su trabajo es pictórica, otra parte no menos importante se desarrolla a lo largo de semanas y meses dedicados a entrevistas, compilación de información, material gráfico como fotografías, vídeos, apuntes o diarios. En ocasiones la artista incluye este material documental como archivos anexos en sus exposiciones como en “25 habitantes: sobre la memoria de una calle” y en otras ocasiones decide omitir estos datos para evocar lecturas quizá más nutridas a sus pinturas.

BIO

Iris Bonora (Valencia, 1987) es licenciada en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València en la que además realizó el máster en Producción Artística. Completó su formación en la Academia di Belli Arti di Brera en Milán, junto a diversos cursos y talleres entre ellos Maestros de la Figuración a cargo de Antonio López. Ha sido seleccionada para participar en diferentes festivales de arte como Art Datting en las Naves de Valencia o Arteden en Trieste, Italia. Ha participado en exposiciones colectivas en Valencia e Italia y ha sido premiada por la Fundación Jorge Alió en su certamen de Miradas.

DESCRIPCIÓN CONCEPTUAL DE LA OBRA

La pintura es el resultado de una serie de entrevistas realizadas con Dori, la protagonista, tanto del cuadro (junto a su marido) como del trabajo de campo realizdo previamente. La imagen primaria que ofrece la pintura no es más que la de un convencional retrato de pareja en el que se incluyen también fotos de las bodas de las hijas en el fondo. La normalidad y el apoyo familiar son los ejes centrales de la obra, interpretadas como homenaje de dignificación de personas anónimas. El impulso iniciado en el planteamiento discursivo de la obra, nace de la búsqueda por materializar de forma clara el aliento de las personas cercanas que recibe la protagonista para superar los momentos menos agradables de su enfermedad.